4. El miedo de Mimi
- realidades.varias

- 14 oct 2020
- 3 min de lectura
Él está lleno de creencias del pasado que alguna vez me hicieron pensar que eran ciertas. Ya tiré la primera premisa para dar algunos pasos en lo que dije que era mi objetivo de transformar mi percepción de Mimi.
Por esas creencias él es como es y yo me lo imagino como ya te lo conté, un monstruo.
Aún así Mimi es en realidad quien tiene más miedo de los dos. A él le asustan tanto como a mi los comentarios del pasado. En algún punto él mismo se creyó todo el cuento de que no podíamos con nada. Y ese miedo de que no lo logremos, lo descarga sobre mi, así como yo podría descargarlo en alguien más, así como mi mamá descarga sus errores del pasado en mi, a tal punto de exigirme, como si se estuviera exigiendo o castigando a sí misma por haber fallado alguna vez.
Mimi quizás soy yo a los 6 años, cuando me decían "princesa" como una manera de decirme "boluda" cuando algo no podía hacerlo o no sabia cómo.
Mimi quizás soy yo estudiando las tablas sin poderlas aprender porque mientras tanto tenía al lado a mi mamá muy enojada gritándome y preguntándome que qué tengo en la cabeza.
Mimi quizás soy yo a los 9 cuando mi papá supo que no sabia prender una hornalla (porque mamá no me dejaba hacerlo en casa) y me trato de inútil por no poder calentar una pava, o a los 14 cuando vio que tenia las uñas muy largas y me dijo que nunca había tocado un plato para lavarlo, como si eso fuese lo único que pudiese hacer y como si eso determinara mi valor.
Mimi quizás soy yo a los 4 años todos esos días que una compañera la cual todavía recuerdo el nombre, me decía que pintaba horrible, y que después de eso, según mi mamá, no quise volver a dibujar. Estaba en jardín, donde todo el programa curricular tiene como base dibujar y pintar.
Mimi quizás son todas esas versiones de mi que tuvieron miedo de intentar por fallar y que alguien nos hiera al hacerlo, en lugar de que nos enseñen cómo se hace o dice algo, en lugar de que entiendan que quizás hay cosas para las que a veces somos muy chicos, en lugar de que nos digan que no pasa nada porque todo se aprende con la práctica y cada vez nos podemos volver mejores.
Entonces Mimi soy yo creyendo que no me sale, no puedo y nunca voy a poder, porque eso le dijeron a todas las versiones de mi que rellenaron a Mimi como un gran peluche, solo que sin la parte de ser tierno. Con nada de confianza en su interior, nada de seguridad, nada de valor, pero sí incluso desprecio por mi misma, y unas algodoncitos de decepción.
Por eso, Mimi es quien es y actúa como actúa, contra mi porque la persona que está escribiendo esto es quien hace en el plano real. Soy yo quien intenta y soy yo quien falla.
Mimi es como un conjunto de fantasmas del pasado, enorme con todas esas versiones de mi, cada una con su creencia instalada. Pero también es diminuta, porque soy yo vulnerable, indecisa, insegura y subestimada.
Un día voy a traer a todas mis versiones dentro de Mimi para pedirles perdón por haber dejado que creyeran más en las palabras del resto que en ellas mismas, y les voy a decir todo lo que ellas necesitaban escuchar, todo el amor que solo querían sentir, y que se merecían
Qué crees que alimentó tu miedo? Sos libre de contar lo que quieras de tu realidad, este fue un pedacito de la mía



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